En esta profesión quienes trabajamos como Free lance, literalmente nunca sabemos qué va a pasar o si tendremos un proyecto, grabación o llamado, es decir, ignoramos lo que sucederá  al día siguiente  a menos que laboremos en una estación de radio o medio electrónico donde por un tiempo tendremos un horario que cumplir .

Tratándose de la locución comercial y el doblaje hoy estamos y mañana quién sabe, por eso considero que es un trabajo de  “solo por hoy”, y para mi precisamente ahí radica uno de sus encantos.

Nunca una sesión es igual a otra, el privilegio de ser convocada para formar parte de una producción tiene un gran valor y una enorme responsabilidad. Es el momento en el que han confiado en mi voz y desempeño, una oportunidad única que podría ser “repetible” si mi trabajo gusta.

Saber que es “solo por hoy”  da ese sabor de no permanencia que obliga a estar presente con todos los sentidos, consciente de que en ese instante frente a un micrófono y un atril me encuentro en el ejercicio absoluto de mi vocación.